Madera

Ceramicas y Porcelanas

Cada pieza guarda en su superficie la huella del tiempo: craquelados que narran silencios, fracturas que revelan pasajes olvidados.
Al restaurarlas, no solo reconstituimos su forma, sino que devolvemos voz a la historia que contienen.
Cada jarrón, cada cuenco, cada figura moldeada, es testimonio de culturas, manos y tradiciones. En su fragilidad se esconde la fuerza de lo eterno.
Restaurar es unir lo quebrado con respeto y precisión; es rescatar la armonía de lo bello y permitir que el pasado vuelva a dialogar con el presente.
En cada fragmento recompuesto, revive la memoria; en cada obra restaurada, renace la herencia de quienes nos precedieron.

Mayolica Goldscheider
Pieza creada por el artista Lesca para
Goldsheirder, alrededor de 1897.
La restauración de esta mayólica representó
un proceso de precisión y respeto por la
materialidad original.
La pieza presentaba fracturas y pérdidas que
comprometían tanto su estabilidad como su
valor estético.
Etapas
Limpieza superficial.
Corrección de deformaciones por tensión.
Reconstrucción faltantes.
Reenmarcado.
Jarrón Japonés
Colección privada
Cuando el restaurar es no ocultar el
pasado sino darle continuidad, este jarrón
japonés me invitó a la tarea de
reensamblar fragmentos, solucionar el
relleno de lagunas en su estructura y la
reintegración cromática.
Etapas
Acondicionamiento de
superficie.
Reconstrucción del soporte.
Integración volumétrica.
Reintegración cromática